Seguramente este post generará algo de polémica, pero es cierto: la piratería es un mal necesario en nuestra sociedad. ¿Por qué lo digo? Muy fácil: es la única manera de acceder a la cultura en sus diversos aspectos: libros, música, películas. El común de gente no puede adquirir productos originales por lo caro de los mismos, y comparativamente, las versiones piratas, prácticamente idénticas, cuestan en algunos casos hasta 30 veces menos, o incluso quizá me esté quedando corto.
Un CD en el Perú cuesta entre 55 y 140 soles (en dólares sería entre $15 y $40), dependiendo de qué es lo que incluye el mismo y de donde proviene. Existen algunas versiones populares a 15 soles, pero los artistas que salen en las mismas no son necesariamente buenos. En contraparte, adquirir un CD pirata cuesta 3.5 soles, y si se compran 3, realizan precio paquete a S/. 10... e incluso tengo entendido que hay determinadas zonas que por este mismo monto recibes 4 CDs. Y ni qué decir de las descargas de música por internet... de esa manera no se gasta nada!!! Lo mismo sucede con las películas, y más o menos con los mismos precios.
Hay diversos factores que conllevan a que esto ocurra. Pero considero un factor importantísimo el hecho de que la industria musical y de películas está compuesta por un oligopolio mundial (unas poquísimas empresas gigantescas controlan, fácilmente, las 3/4 partes del mercado, si es que no controlan más). Entonces, estas empresas buscan obtener el porcentaje más alto de ganancias. Los $20 que uno paga por un CD, no van al cantante, es más, si es uno que recién comienza, probablemente se tenga que dar por bien servido si es que llega a recibir el 5% de ese monto por cada disco vendido. La mayor tajada va a ir a la disquera y al manager, otro porcentaje también importante va a ir a las casas de grabación... y eso sin contar con todo el dinero que se tiene que mover para promocionar al nuevo artista o al nuevo disco.
En países como el nuestro, esos $20 hacen que la música, las películas, los libros (que también hay algunos demasiado caros), no estén al alcance de la gran mayoría de la población. Porque no estamos hablando acá de los pobres. Ellos ni siquiera pueden acceder a la piratería porque no tienen las herramientas para poder utilizarla: ¿de qué les sirve un dvd o un cd pirata si no pueden reproducirlo? En este caso, solo pueden acceder a los libros piratas, y solo a determinados, porque incluso en la piratería aparentemente existe una discriminación en cuanto a contenidos respecto a cada público, así que es poco probable que puedan acceder a algo realmente interesante o útil; y si llegaran a hacerlo, sería en ediciones de muy dudosa calidad.
Pero hay un gran porcentaje de clase media (media baja, media normal y media alta) que tampoco puede acceder a ellos porque igual el dinero que ganan no es suficiente y existen demasiados gastos importantes de por medio. Es así que el acceder a algún producto de la cultura se convierte en algo "suntuoso" a lo que solamente puede acceder una "elite" que sí cuenta con los recursos.
Leí hace poco en un diario que a las empresas de la industria discográfica poco les importa que en paises en vias de desarrollo o "tercermundistas" (cómo detesto esa palabrita) exista la piratería, y que no piensan hacer algo para eliminarla. ¿Por qué se da esto? Porque les resultaría muy caro y económicamente desfavorable realizar una campaña para erradicarla. Resulta que la mayoría de ganancias de estas empresas están en los pocos países en los que sí se adquieren productos originales en su mayoría. Es decir, si hay 100 países y 3 me compran mis productos en un equivalente a 120 países, ¿qué me importa si los otros 97 compran pirata?
Al menos parece que algunos empresarios nacionales se dan cuenta de este hecho y procuran hacer algo al respecto. Es por ello que salen las ediciones populares de libros y CD, y que han creado el día del cine y que ahora exista una promoción para los días sábado con la segunda entrada a S/ 3 en cualquier cine.
Pero eso no es lo único que debe cambiar. Como mencioné antes, un oligopolio controla el mercado, y decide qué contenidos mostrar a qué países, discriminando en este sentido (sabe Dios bajo qué criterios) al público y exponiéndolo únicamente a lo que consideran más rentable a sus intereses. En pocas palabras, a la comercialada, a lo "fácil de ver y de oir", al "bubble gum pop", a las películas de "mirar y olvidar", etc. Así, alguien que quiere ver películas diferentes, de calidad o no siguiendo el "standart" al que nos quieren obligar, o melómanos como yo, que quieren escuchar música buena y no la encuentran en la radio ni en las discotiendas, tenemos que recurrir a la piratería o al internet.
De nada servirá la reducción de precios y la mejora de la calidad de vida de la población, con el consiguiente aumento de sueldos, si es que no se deja de discriminar al público, pensando que no van a comprar determinada música o película, o peor aún, pensando que no les va a gustar o no la van a entender, como si fuéramos privados de intelecto o de gusto por apreciar el arte.
A eso se suma lo caro que es hacer arte en el país, por los absurdos impuestos. Por ello, los conciertos son caros, algunas obra de teatro también, los artistas del extranjero no vienen, todo por una política cultural errada (o quizá nula).
Me pregunto si algún día de nuestras vidas consigamos ver que finalmente la cultura (la verdadera y original) va a estar al alcance de las masas.
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Me he visto en la obligación de hacer una aclaración a mi propio artículo. No es que esté a favor de la piratería, sino de mejores condiciones en el mercado, en nuestra sociedad y en nuestro entorno para que ésta no tenga que exisitir. Lo que quiero es que el Estado y los empresarios trabajen conjuntamente para que cada vez sea menos necesario recurrir a la adquisición de productos que obviamente son ilegales. Lamentablemente en una sociedad como la nuestra todos o casi todos en algún momento hemos recurrido al cd pirata, al dvd pirata, o a descargar estos contenidos por internet; y ésto se ha convertido en una práctica común, tanto así que ni siquiera es mal vista, sino que es algo común.De existir las condiciones necesarias como para que se erradique, muchas personas (incluyéndome) dejarían de consumirla.